El examen médico recoge antecedentes, historia, y exploración médica que puede completarse mediante exámenes complementarios a requerimiento del facultativo. También es importante la evaluación psicológica, así como la colaboración de familiares, a quienes se les pide su implicación a lo largo de todo el programa. Recordemos que esta enfermedad no afecta solo al paciente sino a los familiares y allegados.


La primera parte del tratamiento consiste en una desintoxicación, que sirve para neutralizar los efectos provocados por el abandono del consumo de alcohol. Dura pocos días: entre 5 y 15 y se realiza bajo estricto control médico para evitar el síndrome de abstinencia y recuperar las secuelas agudas del consumo de alcohol. Se vigila la hidratación, aportación nutricional (mineral y vitamínica), y si procede se prescriben preparados para evitar la ingesta alcohólica (preparados aversivos o disuasorios y evitadores del deseo o ansia de beber).


También se realiza una supervisión psicopatológica por si surge depresión, ansiedad, insomnio o mala calidad de sueño con pesadillas, delirios o cualquier otro episodio que puede acompañar al alcoholismo.


Una vez pasada la desintoxicación se entra en la etapa denominada de deshabituación, que es la verdadera recuperación alcohólica. Se hace básicamente con psicoterapia y bajo control médico y psiquiátrico. Dicha psicoterapia consiste en sesiones de periodicidad semanal con un programa propio que no ha dado excelentes resultados y en el que se combina la psicoterapia individual con la familiar. Si el paciente está solo o no mantiene relaciones con la familia, la psicoterapia se focaliza hacia el paciente y sus intereses vitales. Si lo necesita también se le facilita tratamiento psicofarmacológico o psiquiátrico, por ejemplo si persisten síntomas de ansiedad, depresión o insomnio.


Si el paciente lo desea (aunque no es obligatorio) puede incorporarse a una psicoterapia grupal (también rigurosamente confidencial) dirigida por un psicólogo experto en grupos que utiliza técnicas y estrategias de modelo integrador. Los grupos son pequeños y el estilo y forma de interacción son absolutamente propios y no se parecen ni remotamente a los grupos de autoayuda (Alcohólicos Anónimos o similar) ya que aquí es un profesional quien dirige y orienta al grupo.


Los familiares también son invitados a integrarse en una psicoterapia familiar de análogas características.
Una vez finalizada la fase de deshabituación el paciente disfruta de un seguimiento que al principio es mensual y luego trimestral hasta que se le otorga el alta definitiva.


EQUIPOS PROFESIONALES DE LA UNIDAD DE ALCOHOLISMO


Al servicio de la Unidad de Alcoholismo hay tres equipos diferenciados: 1) el equipo del centro de tratamiento ambulatorio que es como se denomina genéricamente a la Unidad de Alcoholismo 2) el equipo del centro terapéutico de Vañes (clínica activa) que trata a pacientes que precisan ingreso residencial 3) Equipo de centro de día que trata a pacientes en régimen de residencia diurna.